Perdón, te reconozco de otro lado. ¿No fuimos locamente felices y casados en una vida anterior?
¿Qué? respondió el muchacho del polo rojo con cuello de camisa.
Sorprendido por mi pregunta, el chico del lunar sexy me regalo una sonrisa grande, de esas que que brillan tanto que te hacen doler los ojos. Una sonora risa le siguió a la indeleble mueca entre dientes y fue en ese momento en el que sólo atiné a decir: Me debo haber confundido de persona.
Intrigado talvés por semejante pregunta, salida de la nada, se atreve a preguntar mi nombre, queriendo saber algo más.
Melissa, respondo; espero 3 segundos. Solo 3 porque es más que nada y menos que 5. Una no quiere dar la impresíón de estar desesperada o nerviosa.
Yo me llamo Marco.
Quedé hipnotizada o idiotizada, ya nosé cual de las dos, con sus ojos pardos verdosos.
Un gusto Melissa, tu pregunta alegró mi mañana.
Un gusto Marco, nos vemos en otra vida. Pienso: Que estupida, por qué me despido?(este es el momento en el que te das la vuelta y caminas lento esperando que te retenga)...y sucede.
Mejor nos vemos otro día, te parece? Otra vida es algo lejano (risas)
Mi rostro en ese momento es tan fácil de describir como decir que mi cara gritaba un SI.
Entonces nos vemos otro día, esta vez era yo la que tenía la sonrisa cegadora.
Misma hora, mismo lugar? ¿Mañana?
Mañana entonces tendrás el privilegio de encontrarte a esta loca por aquí. (porque hay que estar un poco loca para hacer ese tipo de preguntas a alguien que no conoces)
Perfecto Meli (diminutivo! es acaso una señal de cariño?), nos vemos mañana para que me cuentes cuán felices eramos en otra vida.
Cuidate
Tu también, nos vemos.
miércoles, 8 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario